La mentira más cara del mundo: Por qué el sonido de la puerta de tu coche está «falsificado» por ingenieros de sonido

En la industria del automóvil, la percepción es muy importante. Y uno de los secretos mejor guardados de las mejores marcas como Audi, BMW o Mercedes-Benz es la psicoacústica. A diferencia de lo que el conductor promedio cree, el sonido que hace una puerta al cerrarse no depende tanto del peso del acero o del grosor de la chapa, sino del diseño acústico de las cavidades y los sellos de goma.

Imagen puerta

I El «Thunk» vs. el «Clang»

En la década de los 90, los fabricantes descubrieron algo crucial: los compradores juzgaban la seguridad y la calidad de construcción de un vehículo en los primeros 10 segundos de contacto en el concesionario. Ese primer «clac» al cerrar la puerta era un factor determinante. Un sonido agudo y metálico («clang») se asociaba inmediatamente con «barato» y «latas de refresco». Un sonido grave y sordo («thunk») se asociaba con «tanque» y «protección».

Para lograr el «thunk» perfecto, los ingenieros utilizan amortiguadores de masa sintonizados dentro de los paneles de las puertas. Estos no añaden seguridad estructural real, pero eliminan esas frecuencias altas que el cerebro humano asocia con baratez. De hecho, marcas como Lexus han llegado a emplear a musicólogos para ajustar el mecanismo de cierre de la cerradura para que el clic mecánico tenga la frecuencia exacta de una caja fuerte en el momento del cierre.

I El problema del silencio en coches eléctricos

Con la llegada masiva del coche eléctrico, la psicoacústica se ha desenvuelto en una crisis: el silencio absoluto es incómodo. Sin el ruido del motor de combustión, los pasajeros empezaron a escuchar cosas que antes no oían como el viento chocando en los retrovisores o la rodadura de los neumáticos.

Esto ha llevado al Active Sound Design (ASD). Tu coche no solo reproduce música, sino que también reproduce «silencio» o » sonido de motor» a través de los altavoces. Modelos como el BMW i4 o i5 utilizan bandas sonoras compuestas por Hans Zimmer. Cuando aceleras, no oyes electricidad; oyes una mezcla de sonidos que en conjunto transmiten sensación de potencia.

Bmw i4
Bmw i5

Pero hay un dato aún más curioso: en algunos modelos deportivos, el petardeo del escape al reducir marcha es totalmente falso. El coche inyecta una pequeña cantidad de combustible extra que no se quema en el cilindro, sino que en el escape, solamente para generar ruido. O peor aún, en el interior, el sonido del motor se amplifica a través de los altavoces del sistema de audio para que suene más ronco y agresivo de lo que realmente es. Lo que oyes, en un 40% de los casos, es una grabación para confundir tu mente.