SUV / LUJO

Volkswagen

Tiguan

¿Es el Volkswagen Tiguan realmente el coche ‘para todo’ o simplemente el que todos compran por moda? Lo ponemos a prueba para ver si su fama está justificada o si es hora de bajar a la cruda realidad .

Tuve la oportunidad de subirme al Tiguan justo antes de que su sucesor le quitara el sitio, con una idea clara: entender por qué muchos lo adoran eligiéndolo antes que a su competencia mas lujosa. Además vamos a ver si su tecnología híbrida enchufable es el futuro o si es solo un parche caro para cumplir con las normativas.

I Diseño

Con respecto a su estética, nos encontramos con una línea simple y poco llamativa —muy propia de Volkswagen— que, a pesar de llevar 8 años en el mercado, logra aguantar el tipo frente a sus competidores.

En cuanto a la iluminación frontal, esta versión híbrida enchufable monta de serie faros Full LED con lupa. Estos ofrecen una intensidad lumínica superior a los básicos del modelo térmico, bajo un diseño que mantiene esa sobriedad alemana que, seamos sinceros, no es para todos los gustos.

Sin embargo, es en la parte trasera donde el ahorro de costes de Volkswagen empieza a asomar. Nos encontramos con unos grupos ópticos que apenas han variado en este restyling y que dejan bastante que desear para un coche de este precio, especialmente al descubrir que los intermitentes siguen siendo de bombilla convencional.

Como últimos detalles, esta versión Life incluye barras de techo, llantas de 18 pulgadas y una cámara de visión trasera con su propio chorro de lavado (un detalle útil, todo sea dicho). Para rematar, los parachoques pecan de ser excesivamente sobrios y caen en la moda que más odiamos en TorqueZero: una simulación de escapes falsos que no engaña a nadie.

7.5
TorqueZero dice:

«El coche ideal para la familia.»

👍 LO MEJOR
✅Confort de marcha
✅Calidad general
✅Menores mantenimientos

👎 LO PEOR
❌Consumos elevados
❌Poca autonomía eléctrica
❌Grandes dimensiones para la ciudad

Ficha Técnica:

Motor

1.4 TSI 4 cil

245 CV

7,5 seg

Delantera (FWD)

1.811 kg

42.000 €

2.5

I Interior

En el habitáculo se mantiene esa misma línea de sencillez, que se siente algo anticuada frente a los modelos más actuales. Sin embargo, esto no tiene porque ser negativo ya que conserva una palanca de cambios de verdad, huyendo de los botones o pestañas minimalistas.

Puntos a destacar:

  • Climatización: Los mandos del clima son táctiles, lo que puede generar alguna confusión al principio. El punto a favor es que tienen su propia zona dedicada, por lo que no hay que navegar por menús en la pantalla para cambiar la temperatura.
  • Volante «de los de antes»: Es un volante funcional, con un grosor muy cómodo y, lo mejor de todo, con botones físicos. Incluye unas levas de plástico algo pequeñas, pero con buen tacto; aunque seamos realistas: la mayor parte del tiempo estarán de adorno.
  • Confort: Los asientos de serie son excelentes. Están pensados para devorar kilómetros sin fatiga y ofrecen multitud de reglajes para que cualquier persona encuentre su postura ideal.
  • Materiales y Ajustes: Aquí es donde peca. A pesar de que las calidades son buenas, esperaría más ya que un Golf ofrece el mismo acabado costando menos, traduciéndose en puro plástico en la parte inferior que desluce el conjunto. Eso sí, la consola central se siente robusta y libre de crujidos.
  • Plazas traseras: Como suele ser habitual, aquí la calidad de los materiales baja un escalón. Aun así, los pasajeros tienen su propia zona de clima independiente y una toma de 12V, algo que se agradece en viajes largos.

I Tecnología y Conectividad

El sistema de infoentretenimiento es de la pasada generación, pero con gráficos más que correctos y un funcionamiento fluido. Permite la conexión inalámbrica con CarPlay y Android Auto, lo cual es un gran punto a favor, aunque hay que reconocer que la pantalla se queda algo pequeña para los estándares actuales.

El cuadro de instrumentos es digital, con una apariencia clara y completa, y ofrece muchas opciones para configurarlo a tu gusto. Además, te aporta la información necesaria sobre cómo trabajan ambos motores cuando están funcionando en tiempo real.

I Maletero y Almacenamiento

Uno de sus grandes puntos negativos comparado con las versiones de combustión es la capacidad del maletero. Debido a que la batería está situada justo debajo, el espacio pasa de 520 L a unos ajustados 476 L, perdiendo además la posibilidad de contar con un doble fondo.

En cuanto al habitáculo, la consola central no ofrece un espacio demasiado generoso y la guantera central se queda algo pequeña para su segmento. Por el contrario, los huecos de las puertas son muy amplios y permiten meter una botella grande sin ningún problema.

I Prueba de Conducción

Al presionar el botón de arranque, el coche funcionará únicamente en modo 100 % eléctrico, a no ser que decidamos desde el menú iniciar la marcha con el motor de combustión para ahorrar batería al máximo.

En modo eléctrico, el coche se hace algo brusco al maniobrar a bajas velocidades debido a la sensibilidad del pedal y la rápida respuesta de la batería. Sin embargo, una vez en marcha, el coche sigue usando energía eléctrica incluso con la batería al mínimo; esto lo hace muy cómodo para ciudad y apenas genera gastos a la larga al no usar combustible.

Una vez en autopista las sensaciones han sido muy buenas. Al ganar velocidad el motor de gasolina se activa y el coche, a pesar de sus 200 kg extra, se comporta como si no los tuviera. Eso sí, los consumos salen disparados, siendo complicado bajar de los 7 L/100 km.

El motor de gasolina es suave y preciso, compensando esos kilos de más con la fuerza de la batería. Al acelerar, obtenemos la potencia del motor eléctrico al instante y luego entra el motor de gasolina para continuar con ese impulso.

Respecto a las suspensiones, al ser un SUV, la primera parte del recorrido es muy blandita (con mover un poco la pierna se movía todo el coche). Esto lo hace muy cómodo en los baches, pero a altas velocidades juega un poco en su contra, aunque nada exagerado. Además, la dirección es blandita pero directa, la típica de Volkswagen.

Su frenada regenerativa permite una conducción casi de pedal único, ideal para ciudad. Es un sistema muy cómodo, aunque no llega a detener el coche por completo; siempre tendrás que pisar el freno para la parada final

La variedad de modos de conducción es algo escasa: el modo 100 % eléctrico, el modo híbrido (donde se puede optimizar la recarga) y el modo GTE. Este último es el más divertido porque combina ambos motores para dar el máximo rendimiento al tocar el acelerador. Es divertido, pero chupa como un demonio, lo que hace que tal vez te arrepientas de haberlo activado. Al final, no deja de ser un SUV, por lo que las sensaciones “deportivas” no son muy impresionantes.

I Competencia

BMW X1 xDrive25e

Precio

55.700 €

245 CV

490 L

KIA Sportage PHEV

Precio

40.000 €

270 CV

540 L

FORD Kuga PHEV

Precio

45.000 €

287 CV

536 L

I Conclusión

En definitiva, está claro que este coche está pensado para un uso mayoritario en ciudad, aunque parezca contradictorio por sus dimensiones. Los viajes largos son para hacerlos muy de vez en cuando, ya que su autonomía total es bastante escasa debido a un depósito de solo 45 litros (unos 500 km de rango con gasolina).

Por tanto, considero que hay opciones más atractivas antes que esta, como puede ser un Golf GTE, que es más económico. Eso sí, algo que no tiene el Golf pero sí el Tiguan es ese extra de espacio tanto en el maletero como en las plazas traseras.

Mi veredicto final es sencillo: si necesitas espacio y el 90% de tus trayectos son urbanos, puede ser una buena opción. Pero si lo que buscas es devorar kilómetros fuera de la ciudad, lo mejor es descartar el híbrido enchufable e ir directo a por las versiones de combustión 100%.